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El Octavia es un modelo que lleva más de 50 años en el mercado mundial y es por lejos el superventas de la marca Skoda: se han comercializado más de dos millones de unidades.
En Chile, Skoda no es una marca conocida por la mayoría, pero quienes han sido propietarios de un auto de esta firma checa suelen ser absolutamente fieles.
Hace algunas semanas la empresa, que pertenece al grupo Volkswagen, lanzó en nuestro país la última generación del Skoda Octavia con una novedad bajo el capó, la incorporación de un motor de 1,6 litro gasolinero.
Primicia, ya que la anterior generación del Octavia se comercializaba solamente con propulsor diésel.
Pero el motor no es la única novedad. También se le imprimieron líneas más juveniles y estilizadas a la carrocería del sedán.
Cuenta con focos nuevos, una parrilla frontal más amplia con bordes cromados, y un renovado parachoques.
Elegancia
Observándolo desde el exterior, el Skoda Octavia derrocha elegancia, estilo y toques de diseño que a simple vista recuerdan sus raíces europeas. De hecho está construido sobre la plataforma del Volkswagen Golf y el Audi A3.
Por dentro, el Octavia destaca por la calidad de sus materiales, de buen tacto y aspecto, por la comodidad de sus asientos y por la aplicación de cuero en elementos como el manubrio.
El panel de instrumentos ostenta una imagen seria sin dejar de ser vanguardista.
Nota aparte para el maletero de 585 litros de volumen.
Probamos el Skoda Octavia con caja automática de seis velocidades.
El andar del sedán es agradable cuando se viaja en las autopistas.
Además, muestra aplomo y seguridad a la hora de cambiar de carril.
Se mueve suavemente y vira con delicadeza, sin que eso le reste precisión y prestancia a la maniobra. La dirección es bastante directa y moviliza correctamente a este vehículo de 1.300 kilos.
Un punto bajo: el torque. Demora mucho en acelerar cuando se le quiere llevar a más velocidades o se quiere picar para salir de la caletera.
El motor de 1,6 litro tiene una respuesta lenta cuando se viaja a bajas vueltas y agarra velocidad cuando se llega recién a las 3.500 rpm.
En ese momento, cuando ya el Octavia tomó aliento y fuerza, todo cambia y exhibe un andar superlativo.
La caja automática de seis velocidades es suave, aunque un poco lenta a la hora de buscar la marcha más acorde con el andar del vehículo.
El Skoda Octavia posee, de serie, cuatro airbags (conductor, acompañante y laterales delanteros), tercer reposacabezas trasero, neblineros, inmovilizador, computador a bordo, control crucero, llantas de 16’’, alzavidrios eléctricos, aire acondicionado y corte de suministro de combustible. En la versión que manejamos se incluyen además asistente de iluminación, volante multifunción de cuero, sunroof, airbags de cortina y climatizador bizona.
Las claves del Octavia
1 Precio de la unidad probada (1,6 litro con caja automática de 6 velocidades): $12.190.000.
2 Cobertura de la garantía: dos años, sin límite de kilometraje.
3 Frecuencia de asistencia al servicio técnico: cada 7.500 km.
4 Competidores relevantes: Renault Laguna, Volkswagen Passat, Subaru Legacy y Hyundai Sonata.
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